El problema
La factura de AWS crece más rápido que tu producto.
Y casi siempre es por lo mismo: infraestructura que se armó a mano y nunca se revisó.
01
La factura crece sola
Recursos sobredimensionados, Lambdas que escalan en costo, instancias que nadie apaga. Pagás por capacidad que no usás.
02
Deploys artesanales
Alguien entra por SSH, toca algo a mano y reza. Cada deploy es un evento, y los viernes nadie quiere tocar nada.
03
Cero visibilidad
Te enterás de que algo se cayó porque te lo dice un cliente. Sin métricas, sin alertas, sin saber dónde duele.
La solución no es contratar un equipo entero de DevOps.
Es instalar los sistemas correctos una vez, bien hechos: infraestructura como código, pipelines automáticos y observabilidad que avisa antes de que explote.
¿Qué es lo que realmente hago?
No vendo horas de consultoría.
Instalo sistemas que quedan funcionando cuando yo ya no estoy.